El nuevo código de vestimenta para trabajo remoto
- Marielena Ascanio M.

- Jun 3, 2021
- 4 min read

La tecnología ha hecho posible que cada vez más profesionistas, emprendedores, freelance o incluso empleados de grandes corporaciones trabajen desde casa bajo el esquema de trabajo remoto o “Home Office”. Muchas empresas han cerrado sus oficinas físicas hasta fin de año y tendrán a todos bajo esta modalidad.
Esta modalidad flexible ha sido bienvenida por empresas y colaboradores, pues se presenta como la oportunidad de encontrar el justo balance entre trabajo y vida personal, evitando tiempos y gastos de traslados (gasolina, peajes, estacionamientos, transporte público etc.), eliminando actividades que no agregan valor (juntas, llamadas) y permitiendo que el colaborador se concentre en su responsabilidad central y atienda a la vez requerimientos personales y familiares.
También cabe mencionar algunas desventajas del trabajo remoto o virtual como el aislamiento del ambiente y desarrollo de la compañía, la falta de disciplina para comenzar y/o terminar la jornada y las distracciones que la dinámica de cualquier hogar puede presentar.
Es ahí cuando las mujeres tenemos dudas sobre la manera de vestir para las reuniones o simplemente para cumplir con el horario de trabajo, ya que algunas reuniones salen de sorpresa y no nos deben agarrar en pijama. A veces podemos caer en la tentación de saltar de la cama y asistir a reuniones en nuestras cómodas pijamas.
Los códigos de vestimenta laboral son contratos que se adoptan tomando en cuenta la naturaleza de trabajo que se realiza y la imagen que se desea transmitir. Como vestimos en el trabajo se proyecta no sólo un estilo, sino el conjunto de valores que fundamentan una organización: creativos, meticulosos, confiables, austeros, lujosos, relajados, laboriosos, etc. Le dice a nuestros clientes, competidores y socios cómo somos y qué pueden esperar de nuestro desempeño.
Y si estoy trabajando en casa sin jefes, colegas o clientes ¿por qué debería vestir de X o Y forma? Porque la forma en la que vestimos también nos transmite un mensaje a nosotros mismos y nos ayuda a instalar el “modo trabajo” aún cuando respondamos correos desde la cocina. El portal Style works of Union Square Inc. asegura que «la rutina de vestirse y arreglarse debe mantenerse, aún cuando se trabaje en casa para distinguir mental y visualmente entre un día de trabajo y un día de actividad personal o familiar». (Serralde, 2015).
Expertos en imagen corporativa aconsejan encontrar un estilo cómodo, pero no tan informal como una pijama. Cuando no estamos en la oficina, caemos en la tentación de usar shorts o ropa deportiva, pero es importante dedicar un tiempo al arreglo personal aún cuando se está sólo en casa y nos cueste decidir vestirnos. Es un tema de actitud; plantearse situaciones hipotéticas, aunque no hay reglas definidas puede ayudarnos. Algunos consejos prácticos:
Conserva tu estilo personal
Si ya tienes un estilo definido, no bajes la guardia ni trates de disfrazarte. Es recomendable que mantengas tu tipo de vestimenta (en una versión más cómoda) para que sigas con tu estrategia de marca personal. Si tus jefes o compañeros te ven como otra persona, puede ser que cree duda en cuanto a tu autenticidad.
Decide tu vestuario. No tomes lo primero que aparezca en el closet. Evita ropa deportiva, rota, desteñida o sin botones. Prefiere unos zapatos (no tienen que ser de tacón alto), pero evita los tenis, pantuflas o chanclas.
Cuidado personal
Inicia el día como si fueras a ir a la oficina. Mantén tus rutinas de cuidado personal, esto demuestra que eres una persona que se preocupa por sí misma:
El rostro limpio e hidratado.
El cabello peinado. Si no tienes tiempo de arreglarlo, lleva una cola alta el cabello recogido. Evita los moños desordenados.
Nadie dice que andes de manicure francesa, pero al menos bien limpias. Si se despintaron, es mejor retirar todo el esmalte.
Toma el tiempo para desayunar, tomar el café, revisar noticias y repasar la agenda del día.
Detalle en la parte superior
Ya que es la zona que se muestra en las video conferencias, es mejor mantener un buen look. No te digo super producido, pero sí presentable, respetando el ambiente digital en el que te encuentras: teletrabajo.
Fíjate en los detalles, por ejemplo:
Maquillaje: Si eres de las que siempre llevó maquillaje a la oficina, conserva estas costumbres, pero ahora de manera más natural: cejas bien definidas + sombras neutras (o sin sombras) + máscara de pestañas + gloss en los labios. Algo que resalte tus facciones naturales y le den un brillo extra a tu rostro.
No a los pantalones de pijama
Créeme, en algún momento se puede notar!. Es mejor un jean, unos pants en tono neutro o sigue usando pantalones de tela cómodos. Esto nos hace reflexionar también, sobre el tipo de pantalones que solemos usar para la oficina, si son demasiado apretados, es hora de considerar llevar el fit adecuado. Así le sacarás mayor provecho a esos pantalones para llevarlos con zapatillas, flats, y demás.
Es importante siempre conservar tu imagen, sin descuidos en lo personal, mantener la disciplina en la comodidad de la casa, pues psicológicamente tu cerebro marcará una diferencia entre tu horario de trabajo y otras actividades. Recuerda que en algún momento volveremos posiblemente a esquemas híbridos de teletrabajo más presencial y aún así es importante conservar esa imagen.




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